Botella cold brew

20.00

El cold brew no se hace con prisa: se hace con tiempo. Doce horas en la nevera y ya está.

Echas café molido grueso en el filtro, llenas de agua fría, cierras y la dejas dentro hasta el día siguiente. Al sacarla tienes un café suave, dulce y con mucha menos acidez que en caliente, porque nunca ha visto una gota de agua caliente.

450 ml de cristal con filtro de acero integrado. Se limpia en el lavavajillas y se guarda de pie en la puerta de la nevera.

Con cualquiera de nuestros cinco orígenes funciona, pero el Sidamo Mocca en frío es otra cosa.

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